Archivos para la categoría: Periodismo

No estoy viendo The Wire. Esto viviendo The Wire.

La serie es mi última educadora sentimental (y moral, que tanto monta).  Desde aquí, un saludo a todos los que me animaron a  no postergarla más tras haber visto (y sobre todo, escuchado) Tremé. Qué queréis, me daba miedo, mucho, ver la primera serie de un hombre, David Simon, periodista, que decía que sus referentes eran la tragedia y la mitología griegas, que amaba a Dickens y Tom Waits y que consideraba “mágica” a Muerte entre las flores. Vaya, era yo con polla. Y algo así da miedo. Doy miedo sin, ¡imagina con!

Freamon se despiporra con el último chiste de McNulty ¡! (mono-blog.com)

Leer el resto de esta entrada »

Anuncios

In the absence of an Independent Regulatory Authority for the media, the Courts and labour mobilisation are fighting Spanish regional public service media mismanagement. This week, workers in Madrid’s broadcaster have issued an animated short film blaming politicised executive managers for the Corporation’s financial failure, while Valencia’s higher provincial court has backed the prosecution of former director-general for sex abuse against several female employees.

These two later episodes add to the severe crisis of a distinctive public broadcast model in post-Francoist democratic Spain. In the midst of the economic downturn, redundancy plans designed by privately-held global and national professional services’ companies like PricewaterhouseCoopers, Deloitte and Garrigues are threatening its continuity. A heavily unregulated independent production sector is positioning to take advantage of this.

This week Open Society Foundations‘ “Media program” has published its Mapping Digital Media report on Spain, which I have co-authored. I publish this article explaining the complex and grotesque Valencian case. It is a slightly edited version of the one written on 31 August, 2012 as part of my draft proposal for Section 2 of the report -that in the final edited version was summarised for the sake of synthesis. Leer el resto de esta entrada »

Trabajé en Ràdio 9 de 2004 a 2006. Allí fue redactora, locutora, editora, productora y hasta traductora. La mayor parte del tiempo dormía, como mucho, cinco horas diarias por formar parte del equipo del magacín matinal.  Mi jornada era tan intensiva que volaba sobre las horas: no las sentía pasar. Sólo veinte minutos exactos de descanso, sacrosant entrepà de tonyina i olives [sacrosanto bocadillo de atún y aceitunas].

El nepotismo y el clientelismo en la elección de directivos; la incompetencia manifiesta de muchos compañeros; el despido de otros tantos, magníficos profesionales en ciernes de mi generación que vieron sesgada la vocación;  la nefasta y burda manipulación política; el sueño que arrastraba a diario… Todo ello lo compensaban mis ganas de aprender e integridad moral. Pero, por encima de todo, un puñado de periodistas, maestros agudos, lúcidos y honestos con los que compartía una mirada satírica a la realidad y risas. Muchas. Risas que eran purgas, y, a la vez lecciones, entre micro y aceituna.

Hoy esos maestros, gente como Albert Vicent, Jaume Muñoz o Vicent Mifsud, tienen que empuñar megáfonos porque no pueden hacer su trabajo.

Leer el resto de esta entrada »

En la consulta a los trabajadores de TVE sobre su nuevo director de informativos, sólo han votado 472 de 1607. Los trabajadores o pasan o no pasan pero tienen miedo. Esta conclusión, lo sé, está hecha a sabiendas para llamar la atención y parte de una premisa que puede ser equivocada. Ésta: la participación en el referéndum sobre un profesional de independencia cuestionada por los hechos – como una tesis de máster sobre la estrategia que debía seguir el PP para ganar las elecciones de 2008 – era una obligación moral de un periodista porque está en juego su independencia. Luego, aquel que no vota no valora su independencia. Luego, aquel que no vota, no es periodista.Imagen

La deducción de esta premisa (que, repito, es ideológica, sí, o, mejor dicho, normativa, axiológica, de filosofía de los valores: porque no es arbitraria, está basada en la deontología periodística) es sólo especulación si no profundizamos en el significado que esconden los porcentajes.

Leer el resto de esta entrada »

El distinguido profesor de Historia Contemporánea en la facultad de Periodismo habló ese día a los alumnos de los Parlamentos en el Antiguo Régimen.  Siempre le gustaba acompañar las explicaciones de algún dilema moral…

-Pensad en que sus miembros lo eran de los “estamentos” privilegiados. Por eso no recibían un salario. El sistema político del llamado “Antiguo Régimen” estaba basado en esta desigualdad económica y social, que de alguna manera les exigía una cierta responsabilidad moral sobre los no privilegiados. ¿Imagináis que nuestros Parlamentos volvieran a este modelo?

Llegó el descanso, salió de clase, caminó hacia su cafetería habitual, pidió un cortado, abrió el iPad en el mismo momento en que, desde otro lugar, Movistar ordenaba en su cuenta el cargo mensual por su conexión a internet y se conectó al Huffington Post, ese parnaso de desinteresadas firmas ilustradoras de prestigio.

– Por fin buena prensa – se le oyó decir al distinguido profesor.

El camarero virtió el café ardiendo sobre su pantalón.

-¿Pero qué? – exclamó el distinguido profesor, subiendo la mirada… -Vaya, López, ¿cómo está? Ya hace más de tres años que no sé de usted, desde que acabó la… -dijo el distinguido profesor, bajando cada vez más el volumen de su voz.

– Bien… gracias, profesor.

[Moraleja: Bienvenidos al modernísimo Antiguo Régimen de la Comunicación ]

Supe que tenía tema cuando mi procesador de textos se empeñó ayer (como hoy) en escribir gobernanta y no gobernanza. Gobernanta: mujer encargada de la administración de una casa o del servicio de un piso en los grandes hoteles. Mujer que corta el bacalao, vamos. Mi procesador de textos no andaba, finalmente, equivocado: en ciertos círculos, desde hace no demasiado, el gobierno es mujer. No ya sólo de un hotel o de una casa, sino del mundo.  Y quizá eso no guste a la RAE, pero también ella y las palabras que custodia han tenido que comerse la tan en boga gobernanza, que de neologismo realmente tiene poco: no es sino un vocablo desempolvado del francés y el castellano del siglo XVI. De eso va mi tesis. O quizá no. Leer el resto de esta entrada »

The title is deliberately misleading but consciously provoking. I am taking the part for the whole.  My excuses for the synecdoche: I am just replicating what Rupert Murdoch‘s papers did to catch your eye.

My British summer fellows’ were also caught by News of the World and The Sun  in “Cousta Blanca” ‘s Torrevieja (Spain). I saw them year after year in my childhood and teenage never-ending school holidays. Before even realising it, I walked Bandera’s Englishmen’s Road (El Camino de los ingleses – Summer rain in UK, 2006) and started to learn how deceitful its horizon of liberty and civilization was: British national image of moral impeccability was broken at every turn of the page, at every mocking comment on the locals’ inability to master the Empire’s language,  at every outburst after a surprisingly cheap alcoholic meal.  Leer el resto de esta entrada »