Sigo con esto de la tesis. Creo.

De vez en cuando, visito a mi abuela y entonces es pasto de mis métodos de investigación. Y acabo yo siendo pasto suyo. Como tiene que ser.

Imagen

Mi abuela, en su modo “gato”, haciendo la siesta en una obra de arte.
[Visita a Santa Sofía (Estambul), 12 de julio de 2012]

ÉPICA

En la tele ponen El Padrino. Mi abuela la está mirando. Me siento en el sofá con palomitas justo después de que tiroteen a Vito.

-¿Has vi’to e’ta peli tú, Helena?
– … [Pausa contemplativa 1] No.
– … [Pausa contemplativa 2] Pues es muy de padeser, ¿sabes?
– [Mastico: cric, cric, cric]

TRAGEDIA I

-Hay que ver, tú ganando tan poquico y los del Jaff.. Post ése trabajando gratis… [dice ella en esa caída de la tarde en que se pone tertuliana, mientras gira la cabeza para mirar atentamente un vídeo de Leticia Sabater en su jardín que emite Sálvame, en Telecinco]

[Silencio. La miro]

-Ya, abuela, Pero yo soy rubia natural.

TRAGEDIA II

[Silencio. Mi abuela me mira]

-Vale. No me digas ahora de quién es mérito, ¡que me hundes, abuela, que me hundes.

… y, en fin, COMEDIA

-Entonses, ¿cuánto te queda’, un mes?
-Noooooooo
-Entonses, que te va’ a queda’, ¿dos mese’?

[Te quiero abuela. Pero entiende que eso tiene que ir en una acotación]

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