Trabajé en Ràdio 9 de 2004 a 2006. Allí fue redactora, locutora, editora, productora y hasta traductora. La mayor parte del tiempo dormía, como mucho, cinco horas diarias por formar parte del equipo del magacín matinal.  Mi jornada era tan intensiva que volaba sobre las horas: no las sentía pasar. Sólo veinte minutos exactos de descanso, sacrosant entrepà de tonyina i olives [sacrosanto bocadillo de atún y aceitunas].

El nepotismo y el clientelismo en la elección de directivos; la incompetencia manifiesta de muchos compañeros; el despido de otros tantos, magníficos profesionales en ciernes de mi generación que vieron sesgada la vocación;  la nefasta y burda manipulación política; el sueño que arrastraba a diario… Todo ello lo compensaban mis ganas de aprender e integridad moral. Pero, por encima de todo, un puñado de periodistas, maestros agudos, lúcidos y honestos con los que compartía una mirada satírica a la realidad y risas. Muchas. Risas que eran purgas, y, a la vez lecciones, entre micro y aceituna.

Hoy esos maestros, gente como Albert Vicent, Jaume Muñoz o Vicent Mifsud, tienen que empuñar megáfonos porque no pueden hacer su trabajo.

Pero no nos engañemos: la simbólica toma del plató de informativos de Canal 9 del lunes 16 de julio de 2012 no es el resultado de una protesta espontánea a deshoras. Muchos sindicalistas, yo los he observado y apoyado, llevan AÑOS denunciando, no sólo cuestiones laborales, sino también PROFESIONALES: de principios irrenunciables de ética y política de la comunicación. Como bien dice la guionista Teresa Díez en su post “RTVV: la rebeldía de los demócratas”

Y no, no nos engañemos: si hemos llegado hasta aquí es porque la CIUDADANÍA NO LES HA APOYADO. Algunas veces porque no ha trascendido a la prensa. Otras muchas, sin embargo, porque, cuando lo ha hecho, la protección del derecho a la información veraz y del pluralismo político y cultural no han estado entre las prioridades de los lectores de prensa valencianos.

Así que, Vicent Mifsud, redactor de Ràdio 9 y presidente del comité de empresa de RTVV, ha alzado una vez más la voz. Pero esta vez con megáfono y ante los espectadores de Canal 9 en horario de máxima audiencia. El suyo es un parlamento poco ortodoxo. Normal: es el del AGOTAMIENTO y la DESESPERACIÓN que le quiebran la voz. Es el parlamento de la última bala, no el comienzo de una protesta. PORQUE HAN ESTADO SOLOS.

Tendremos que preguntarnos, una vez más, POR QUÉ LOS VALENCIANOS LOS HAN DEJADO SOLOS.

Transcribo las palabras de Mifsud en el plató, recogidas en este vídeo que publica EL PAÍS, el más completo que he visto (del minuto 0 al 2.40). Vaja el meu xicotet homenatge. Sacrosant entrepà de tonyina i rialles.

“El Partit Popular pretén acabar amb un dels principals patrimonis de tots els valencians. Els importa una merda esta empresa. El Partit Popular … Ací estan els treballadors de Ràdiotelevisió Valenciana defensant un servei públic per a tots els valencians. Hem lluitat durant molts anys per tindre un Estatut, on es defensava la nostra llengua i la nostra cultura. Ens ho volen robar tot. Ens ho volen robar tot i ho han plantejat en el seu programa electoral a través d’Andrea Fabra … Van dir  “que nos jodan” i estan disposats a “jodernos a todos“. I nosaltres anem a a lluitar. Anem a lluitar per a mantindre una radiotelevisió pública, com l’hem volguda sempre, al servei dels ciutadans i no al servei de quatre que ha anat a folrar-se.

Per a dir que volien tirar esta gent, parlen de la crisi mundial, de la crisi que va començar en el 2007. En el 2007, els directius d’esta casa estaven repartint-se el botí que havien saquejat en la visita del Papa. En el 2007 els caps de Recursos Humans d’esta casa estaven abusant de treballadores en els despatxos. I ara ens volen fer pagar a nosaltres això.

Que nos jodamos??? Pues no nos vamos a joder.

[…] Els canalles que ens han robat tot no poden fer pagar els treballadors que han treballat honrada i dignament per servir els valencians, i que no han pogut fer més perquè han tingut directius que han servit única i exclusivament a un partit plagat de corruptes. La llei de la Radiotelevisió Valenciana la va fer un senyor investigat per robar-li diners a les víctimes d’Haití.

A on estem, senyores???? Senyors, a on estem?????”

Y dónde estáN, señoras. Señores, dónde estáN. 

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